Presente: cuatro párrafos de autocompasión o el peor post que he escrito en la vida

No quiero que se me termine la cerveza. Hubiera pensado en eso antes de que fuera medianoche pero por ahora estoy atrapado en mi ventana estrecha de dos cervezas y media. Al menos las estoy tomando en mi tarro de cráneo así que ahí hay un detalle pequeño para que mi cerebro me deje ser un poquito menos infeliz. Como darle comida en un plato de princesas a un bebé. Así comenzamos esta actualización en tiempo presente: todos mis otros posts han sido sobre el pasado así que platiquemos hoy sobre el Jorge de 24, un 16 de diciembre en su nuevo charco de autocompasión.

Hoy llegó el momento, por fin. Se tardó una semana y dos días, pero el bajón me alcanzó desde Querétaro. Según Google Maps son 200 kilómetros exactos los que me separan de casa de mi mamá, y a 9 días (216 horas), podemos calcular con certeza que la tristeza viaja a una velocidad promedio de casi 1 kilómetro por hora. Es lenta, qué bueno, pero de que llega, llega. Podemos, entonces, asegurar que aunque la tristeza es lenta, es certera.
Creí que había escapado, que se iba a tardar más en venir hasta México, pero era nomás la negación en mi duelo optimista. Sí he de decir que no estoy muriéndome, pero si me he tenido que repetir "estás bien" varias veces a lo largo del día tal vez sea porque no estoy bien realmente. Eso y haber querido llorar unas dos o tres veces de la nada CREEEEEO que son señales de que no estoy bien.

Tanto Karen como Pablo me pasaron contactos de algunos terapeutas así que nomás será cosa de llamar y agendar una cita con el que prefiera. El más barato. Bueno, no, el que prefiera. El que prefiera por más barato, pues. Total que si no me gusta, me paso al siguiente. Esperemos que me receten jugosos medicamentos para andar high todo el día. La última vez que me recetaron algo tardó en hacerme efecto un mes y no fue nada divertido (DENME OPIÁCEOS) pero tampoco fue malo, así que veamos.

Pablo me preguntó la semana pasada si quiero suicidarme. "Ya no ves bondad en el mundo", me dijo, y me tomó por sorpresa lo atinada de su preocupación. Y sigh, no, no me voy a matar, pero sí que dejé de ver bondad desde hace mucho. Amo mucho a la gente, tengo mucha fe, mucha empatía, me duele la gente. Me duele la gente mala. Me duele la muerte. Breaking News: A un joven burgués blanco y con passing cishetero le duele la injusticia del mundo. Boo fucking hoo.

Y después de 4 bien pensados párrafos me quedé sin más que decir. Supongo que fue una actualización rápida, una manera express de decir algo, aunque no haya dicho nada en realidad. Este es el peor post que he escrito en la vida, pero bueno, ahora saben qué onda.

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