Posts

Showing posts from November, 2019

De la primera cama que compré y qué buenos tiempos

No todo ha sido depresión y drama, también tengo buenos recuerdos y experiencias que no quiero olvidar jamás. Hoy quiero platicar de una historia optimista, una que aunque no haya salido como se planeó (porque creo que nada sale totalmente como lo planeas), me dejó algunos de los recuerdos más dulces que tengo. Me da gusto platicar esto y estoy emocionado por dejar evidencia de todo esto en un post, así que gracias por acompañarme en un viaje que me dejó muchísimo y que me divirtió el doble. Teníamos ya uno o dos meses de estar buscando dónde rentar. Zaira y yo estábamos seguros de irnos a vivir juntos y estábamos emocionados y contentos por la decisión. Con temor a equivocarme por el tiempo (soy malo con las fechas), la relación llevaba como un año más o menos y no podíamos esperar a por fin crear algo juntos; salir de nuestra rutina y cambiar nuestras vidas. El buscar en dónde rentar recayó un poco más en mí porque ella estaba bastante ocupada con el trabajo y puedo decir qu...

De la cama en la que dormí mi primera depresión

Iba a comenzar disculpándome por haber escrito tantas cosas pesimistas hasta ahora pero creo que es importante hacerlo. El miedo que tienes cuando estás deprimido es abrumar a los de tu alrededor: cansarlos, hartarlos, alejarlos; y de ahí la máscara y las sonrisas y las excusas. Pero no, a veces es importante abrumar con lo que se dice, no podemos pasar toda la vida complaciendo a las personas y haciéndonos a un lado, relegándonos al montón de deprimidos de clóset. Supongo que esta es una salida oficial de ese clóset: soy Jorge y vivo con depresión. Aquí es cuando por costumbre hago un chiste y después aclaro que no estoy tan mal realmente y que ya casi voy a terapia y que no pasa nada, * finger guns *. Pues no, esta vez no hay chiste ni comic relief . Llevo viviendo en depresión constante desde hace más de una década y no me da pena admitirlo. Afortunadamente el post de hoy es menos dramático, pero me pareció importante platicar de cómo la primera vez que sentí esto que ahora siento...

De los cojines en la sala de Echegaray

No siempre estoy de bajón, tengo días (o ratos) de euforia en los que canto y bailo sin razón aparente. ¿Será otro signo de locura? Lo dejaremos como un misterio por ahora, amigos, pero sepan que mi estado constante no es en absoluto el de estar triste. En este momento estoy chido y creo que es un estado favorable para contar la historia de los cojines en la sala de Echegaray. Esta es probablemente la historia más loca y la que más me avergüenza, pero creo que escribirla será el último broche para dejar esto atrás. Interludio 1: de los cojines en la sala de Echegaray La historia, para no hacerla larga, empieza, en resumen, así: Tenía 15 años cuando conocí a mi primer amor, Paola. Ese nombre a mis 24 ya no tiene ningún poder pero los que me conocen ya saben cómo va más o menos esta onda y cómo casi no la mencionamos. Es como Voldemort si les gusta esa saga horrible.  Paola y yo estuvimos en una relación a distancia de muuuucho tiempo. Todo empieza bonito y cursi, ambos...

De las dos cobijas

Antes dormía en una cama matrimonial en mi departamento con mi novia y mi gato y miro hacia atrás y me cuesta un poco entender en qué momento se fue todo a la mierda. Creo que fue en abril, cuando dejé de tener cama. Ese fue para mí el punto de inflexión, la línea que marcó el antes y el después. De Netflix y mimos en la noche, a cervezas y cigarros en un cuarto vacío.  Parkour . Mejor aún: ahora son caguamas en un baldío. Pero bueno, es noviembre y sigo sin cama. Tengo dónde dormir pero no creo que el sillón de mi mamá cuente como una cama, ni su casa como mi casa, ni sus costumbres como las mías... que no tengo nada, pues. Un sillón prestado, mi laptop y un celular roto. Algunos libros que recuperé, los que no se quedaron en el departamento y que ya no leo, y la misma ropa de hace dos años. Hay salud primero Dios .  Capítulo 1: de las dos cobijas. -¿Y si ya no andamos? -estábamos acostados en la cama, ya llevábamos un rato en una conversación larga de cómo lo nuestro ...