Posts

¿De dónde viene mi tristeza?

1 Ojalá pudiera conectar conmigo mismo y entender el lugar del que viene toda la contaminación en mi cabeza, cómo es que llegó ahí y si puedo hacer las paces con ella. ¿Será que ya no tomo cafeína? ¿O que tomé mucha? ¿El alcohol o la carencia de él? ¿Tumblr en 2010? Ni la paroxetina, ni la quetiapina, ni la amitriptilina, ni el escitalopram han hecho ni vergas, y lo bueno es que tengo paciencia para seguir esperando sin razón a que haya un click en mi cerebro. A lo mejor nací mal, me falta un interruptor de felicidad, o sí lo tengo pero hizo cortocircuito en algún momento que no recuerdo. Me odio y odio mis sentimientos y mi entorno y mi vida.  2 Hace rato veía mis cicatrices. Ya tienen 10 años y nunca se desvanecieron, quedaron ahí como recordatorio de alguna cosa profunda, como metáfora mamadora que me da pereza encontrar. No ha cambiado nada en 10 años, y pronostico al menos otros 10 iguales.  3 Hace mucho no socializo, ¿me tendrá especialmente deprimido eso? Llevo un año d...

Lo único que hago bien es escribir cosas que a nadie le importan

Hoy estoy frustrado y molesto de tener que volver a este blog. Quería terminar una historia que no tuvo ni pies ni cabeza y creí que lo hice, hasta que me di cuenta de que esto no se trató nunca de mi búsqueda de tener un espacio propio. Fue un lente curioso a través del cual ver cómo había vivido en el último año, y fue divertido tomar la analogía de mi cama (o la carencia de una) como metáfora de mi vida, pero hay algo más al fondo de lo que apenas y pude hablar: y es que vivo deprimido y estoy cansado. Cansadísimo. Y quien viva con esto sabrá lo difícil que es vivir así, en un círculo vicioso en el que estás triste por no hacer nada, pero no haces nada porque estás triste. Ojalá fuera cosa de meses o uno o dos años, podría recuperarme de un tiempo así de no existir, pero cuando llevas cinco, diez, quince; Satanás sabrá cuántos, ¿qué queda de ti? ¿Cómo te recuperas de nunca haber sido nada? A veces siento nostalgia de cuando tenía 15 años y el futuro parecía brillante; comenzaba a fo...

No quiero darle el gusto a la muerte de encontrarme en un mal momento

Tenía en borradores otra forma de escribir esta historia, una mucho más difícil, pero sabe quien me conoce que soy acérrimo fan de lo fácil. Perdóname, papá, pero si querías que siguiera con mi vida no puedo dedicarte este post. Lo intenté y se quedó como borrador por semanas. La vida es suficientemente complicada como para tener que fingir fuerza y valentía: si me voy a morir de todas formas, ¿por qué hacerme el resto del camino complicado? Y si quiero darle un cierre a este blog y a esta historia, no voy a hacer que me cueste. Quiero terminar. El día de hoy tengo una cama nueva, una que compré yo, una que elegí yo, y hace años no dormía tan fácil como ahora. Me alegro mucho de haber elegido este enfoque para contar mi historia, porque mi vida de hoy la compré yo, la elegí yo. Como mi cama. Mi estado mental lo elegí yo, mi rutina la elegí yo. Elegí dónde dormir y por ahora va todo bien. Max me ha dicho que admira cómo puedo mudarme así de fácil, cómo puedo cambiar de vidas como si n...

Ya no sé qué pedo este ni siquiera trata sobre camas nomás léanlo y ya

"Fui inteligente alguna vez" puse en mi bio de twitter y me enorgullezco de haber resumido tanto en tan poco. La nostalgia de lo que fue, de lo que pudo ser; de lo que pude ser. De lo que debí ser. Recuerdo cómo fui , así, en pasado simple. Se acabó.  ¿Será la edad? ¿Que pasamos los veintes y perdemos poco a poco? Rebosaba de ideas y ahora no más. Si he escrito este blog es porque tengo vivencias que contar; pero ¿ideas? Nah. Nada nuevo. Nada viejo. No hay nada dentro de mi cabeza. Pero es que hay tanto.  Hay mucho en mi cabeza, tal vez es lo único que funciona todavía. Aunque ya no la use. Aunque no funcione bien. Que si leer, que si fotografiar. Recuerdos lejanísimos de un pasado que le pertenece a otra persona, a otro Jorge. Your mistakes were only chemical . ¿Será eso? ¿Que me falta la píldora roja para despertar? Algo que arregle mi cabeza defectuosa y me saque de la Matrix. ¿O será que ya tuve esa decisión y no la recuerdo? ¿Elegí la píldora azul? ¿Viví esto ya? ...

¡Dejé atrás las dos cobijas! Las cambié por... un sillón... (?)

Este es el segundo capítulo de la historia que quiero contar. Los demás posts, aparte del de las dos cobijas, han sido paréntesis nomás; otras historias que valía la pena contar, pero hoy volvemos a la historia principal. De cuando dejé atrás las dos cobijas y las cambié por... bueno... tampoco mejoré mucho porque me fui a un sillón. A ver, que también tengo que aclarar: duermo chido en donde sea. La neta dormir en mis dos cobijas en el piso de mi departamento estaba con madre y el sillón de mi mamá fue una mejora considerable. Me gusta lamentarme porque "ugh, no tengo cama, qué triste es mi vida", pero así que digas la sufrí, pues tampoco. La cosa es que si lo piensas, tampoco tenía mucho y eso era castroso. Verme sin un espacio en forma, de aquí para allá, sin cama, sin cosas, me bajó mucho los ánimos. Cabe mencionar que esta entrada la voy a escribir desde un punto de vista un poquito diferente al de las anteriores porque creo que mi estado de ánimo de esa transici...

Presente: cuatro párrafos de autocompasión o el peor post que he escrito en la vida

No quiero que se me termine la cerveza. Hubiera pensado en eso antes de que fuera medianoche pero por ahora estoy atrapado en mi ventana estrecha de dos cervezas y media. Al menos las estoy tomando en mi tarro de cráneo así que ahí hay un detalle pequeño para que mi cerebro me deje ser un poquito menos infeliz. Como darle comida en un plato de princesas a un bebé. Así comenzamos esta actualización en tiempo presente: todos mis otros posts han sido sobre el pasado así que platiquemos hoy sobre el Jorge de 24, un 16 de diciembre en su nuevo charco de autocompasión. Hoy llegó el momento, por fin. Se tardó una semana y dos días, pero el bajón me alcanzó desde Querétaro. Según Google Maps son 200 kilómetros exactos los que me separan de casa de mi mamá, y a 9 días (216 horas), podemos calcular con certeza que la tristeza viaja a una velocidad promedio de casi 1 kilómetro por hora. Es lenta, qué bueno, pero de que llega, llega. Podemos, entonces, asegurar que aunque la tristeza es lenta,...

De la primera cama que compré y qué buenos tiempos

No todo ha sido depresión y drama, también tengo buenos recuerdos y experiencias que no quiero olvidar jamás. Hoy quiero platicar de una historia optimista, una que aunque no haya salido como se planeó (porque creo que nada sale totalmente como lo planeas), me dejó algunos de los recuerdos más dulces que tengo. Me da gusto platicar esto y estoy emocionado por dejar evidencia de todo esto en un post, así que gracias por acompañarme en un viaje que me dejó muchísimo y que me divirtió el doble. Teníamos ya uno o dos meses de estar buscando dónde rentar. Zaira y yo estábamos seguros de irnos a vivir juntos y estábamos emocionados y contentos por la decisión. Con temor a equivocarme por el tiempo (soy malo con las fechas), la relación llevaba como un año más o menos y no podíamos esperar a por fin crear algo juntos; salir de nuestra rutina y cambiar nuestras vidas. El buscar en dónde rentar recayó un poco más en mí porque ella estaba bastante ocupada con el trabajo y puedo decir qu...